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Cannabis en Japón: historia, usos y leyes

Antes de 1948, el cannabis se cultivaba de forma generalizada en Japón. Se valoraba por su uso práctico en la fabricación de textiles y cuerdas y como parte integral de prácticas religiosas y espirituales. Con la Ley de Control del Cannabis de los estadounidenses, se prohibió su uso, venta y cultivo en el país. Hoy el consumo de cannabis está muy mal visto.

 

Legislación del cannabis en Japón

 

¿Se puede poseer y consumir cannabis en Japón?

Es ilegal consumir o poseer cannabis en Japón. La Ley de Control del Cannabis (Cannabis Control Act) se introdujo en 1948, cuando el país fue ocupado por los EE. UU. después de la Segunda Guerra Mundial, bajo el control del general MacArthur. Desde entonces, no se han introducido cambios significativos.

La ley se aprobó a pesar de que Japón no tenía ningún problema particular con el abuso de cannabis. De hecho, la planta se cultivaba prolíficamente en todo el país y se consideraba un cultivo muy importante que servía para propósitos prácticos, religiosos y espirituales.

La ley se refiere de manera específica tanto a la posesión como al consumo y establece que las personas sorprendidas en posesión de cannabis (para uso personal) pueden ser condenados una pena de cárcel de hasta cinco años. Aunque el cáñamo se considera una planta beneficiosa, las autoridades tienen una visión menos tolerante del cannabis, y no es raro que se meta en la cárcel a gente únicamente por poseer un solo porro.

También existe el riesgo de castigo social que podría tomar la forma, por ejemplo, de perder el trabajo o ser expulsado del centro educativo. Esto sirve como un poderoso elemento de disuasión para los ciudadanos japoneses. La actriz Saya Takagi es un ejemplo famoso. Después de haber sido sorprendida en posesión de cannabis, todos los programas en los que aparecía se cancelaron de la programación televisiva. También había escrito una canción para un programa de televisión, que se retiró de inmediato. Del mismo modo, a un jugador de rugby del equipo nacional del país, después de ser detenido, se le prohibió jugar de por vida, y Toshiba rescindió todos los acuerdos de patrocinio con su equipo regional.

Cualquier extranjero sorprendido consumiendo o en posesión de cannabis puede ser deportado y se le prohibirá volver a entrar en el país de nuevo. El músico Paul McCartney es el ejemplo más notorio de esto en el país: tras ser sorprendido con cannabis, no se le permitió volver a Japón hasta once años después del incidente.

¿Se puede vender cannabis en Japón?

Si se es sorprendido con una cantidad de cannabis que pudiera «utilizarse con el fin de obtener beneficio» (es decir, vendiéndola), entonces la Ley de Control del Cannabis establece que la pena de cárcel se eleva a hasta siete años. El acusado también puede ser condenado a pagar una multa de 2.000.000 de yenes, dependiendo de las circunstancias específicas del caso.

Por importar o exportar cannabis, la condena a prisión sigue siendo la misma, pero la multa aumenta hasta 3.000.000 de yenes. Si se descubre que alguien ha «participado» en el traslado, venta o suministro de cannabis, puede ser condenado a una pena de cárcel de dos años.

¿Se puede cultivar cannabis en Japón?

Es ilegal cultivar cannabis en Japón. Si se es descubierto cultivando, el acusado puede ser condenado a una pena de cárcel de hasta siete años, y también a pagar una multa de 3.000.000 yenes.

Desde luego, no era así en el pasado. Junichi Takayasu, el conservador del museo Taima Hakubutsukan (el único museo dedicado al cáñamo de Japón) explicaba a The Japan Times lo frecuente que solía ser el cultivo de cannabis en el país.

«El cultivo de cannabis solía consistir en un ciclo anual «, afirmaba. «Las semillas se plantaban en primavera y luego se cosechaban en verano. Después, los tallos se secaban, luego se ponían en remojo y se convertían en fibra. Durante el invierno, se hilaba la fibra para elaborar telas que se convertían en prendas de vestir, listas para llevarlas durante la próxima temporada de siembra».

Después de que se aprobase la Ley de Control del Cannabis, cundió el pánico entre los agricultores japoneses. El emperador Hirohito les garantizó que podrían seguir cultivando la planta, y lo hicieron, a pesar de la introducción de la nueva ley. En 1950, había unas 25.000 granjas dedicadas al cultivo de cannabis en marcha en todo el país.

Este número se desplomó en los años siguientes, pero no fue la ley la que provocó la caída. De hecho, fue la creciente popularidad de los tejidos sintéticos lo que la causó, además de los elevados costes de las licencias de cultivo.

¿Es legal el CBD en Japón?

Aunque las autoridades japonesas adoptan una línea dura en lo que respecta al cannabis, la legislación sí permite el uso y la venta de CBD. Se legalizó en 2016, y hoy algunas empresas tienen autorización para producir productos de CBD. Sin embargo, hasta 2018 no se permitía a las empresas que anunciasen sus productos.

¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Japón?

La Ley de Control del Cannabis enumera de forma específica las semillas de cannabis como una sustancia ilegal. Sin embargo, la ley es ambigua en este tema, y parece que es legal poseer semillas, siempre que no se utilicen para el cultivo. Si las semillas están esterilizadas (y no se pueden germinar), entonces técnicamente también es legal enviarlas por correo al país.

 

Cannabis medicinalen Japón

Antes de la Segunda Guerra Mundial, el cannabis desempeñaba un papel importante en la medicina tradicional japonesa. Se utilizaba para tratar afecciones como el insomnio y para aliviar el dolor. Todo esto cambió después de que entrase en vigor la ley del cáñamo en 1948.

Actualmente, Japón no cuenta con un programa de cannabis medicinal. En 2007, Otsuka Pharmaceuticals (una compañía japonesa) anunció que había autorizado a Sativex de GW Pharmaceuticals a realizar investigaciones, que se llevaron a cabo en los Estados Unidos.

Sin embargo, esto no llevó a la legalización del producto con fines medicinales en Japón. De hecho, en 2015, Otsuka Pharmaceuticals declaró que sus últimos ensayos (sobre el tratamiento con cannabis para pacientes con cáncer avanzado) no habían sido concluyentes.

Algunas personas se han pronunciado a favor de la puesta en marcha de un programa de cannabis medicinal en Japón. Un ejemplo notable es Masamitsu Yamamoto, quien fue detenido en posesión de cannabis en 2015. Afirmó que lo estaba usando como último recurso para aliviar el dolor causado por su avanzado cáncer de hígado. Solicitó al gobierno legalizar el cannabis con fines medicinales, pero falleció durante el juicio, en 2016.

Hideo Nagayoshi, un representante de la Asociación Japonesa de Marihuana Medicinal, apoyó a Yamamoto durante el juicio. Comentó que: «Ningún otro ensayo de marihuana en la historia de Japón había profundizado tanto en la validez de la marihuana como tratamiento contra el cáncer».

Cáñamo industrial en Japón

Cuando se estaba redactando la Ley de Control del Cannabis, en un principio las autoridades estadounidenses querían prohibir tanto el cáñamo como el cannabis. Las autoridades japonesas lograron convencer a los EE. UU. para que concediese permisos para la producción de cáñamo en su lugar.

En su mayor parte, se hizo caso omiso de la ley hasta la década de 1960. El movimiento de contracultura ‘hippy’ se tradujo en que más japoneses empezaron a cultivar cáñamo de nuevo, sin permisos. Era una actividad arriesgada, puesto que Japón era una importante base de los EE. UU.  para operaciones en Asia, y porque los EE. UU. estaban luchando en ese momento una guerra con Vietnam.

Hoy en día, el cultivo de cáñamo es legal, pero solo con una licencia oficial. Hay dos tipos de licencias, y la más fácil de obtener es la de cultivo de cáñamo bajo en THC. ‘Tochigishiro’ es la variedad más cultivada, ya que sus niveles de THC son notablemente bajos.

Los agricultores de Japón están deseando que se introduzcan cambios en la ley y que el cultivo de cáñamo se convierta en un proceso más fácil. Algunos han sugerido que el Protocolo de Kioto respalda sus puntos de vista. Este documento forma parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Los cultivadores de cáñamo señalan que el cáñamo es un cultivo sostenible que puede ser beneficioso para el medio ambiente.

Akie Abe, esposa del primer ministro Shinzo Abe, es una gran defensora del cáñamo, y en una entrevista concedida a una revista japonesa, según consta afirmaba que «el cáñamo es una planta en la que todas las partes se pueden utilizar de manera efectiva. (…) Aunque aún no está permitido en Japón, creo que también se puede usar de manera práctica para fines medicinales».

Conviene saber

Si vas a viajar a Japón (o resides actualmente allí), te puede interesar saber lo siguiente:

  • Algunos expertos creen que la intolerancia frente al cannabis es lo que impulsa a mucha gente en Japón a consumir sustancias estupefacientes más fuertes, como las anfetaminas. Este tipo de estimulantes se consideran un problema importante en el país.
  • El consumo de cannabis es relativamente poco común en Japón. Solo el 1,2 % de la población lo ha probado en el pasado. En comparación, en los EE. UU., el 41,9 % de la población lo ha probado.
  • Aunque no mucha gente consume cannabis en Japón, los números van en aumento. En 2017, por ejemplo, 3.008 personas fueron arrestadas por cargos relacionados con el cannabis, 472 más que en años anteriores, y la cifra más alta jamás registrada en el país.

Fuente: sensi seeds

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