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MedicinalCannabis, un remedio patentado por la naturaleza

octubre 24, 20200

Las propiedades terapéuticas del cannabis se están investigando desde hace un par de décadas. Es reconocido su efecto antiemético (que impide la náusea) en los tratamientos con quimioterapia y retrovirales, en el glaucoma ocular, en la esclerosis y en algunos casos de adicción. El problema está en que a las propiedades terapéuticas, se suman sus efectos en la conciencia. Para ello se han inventado derivados sintéticos y siempre se recomienda consultar a un médico antes de comenzar su uso.

Cuando en 1971 la policía estadounidense encargó un estudio que evidenciara la dilatación de la pupila como prueba incriminatoria, los científicos Hepler y Frank de la Universidad de California en vez de confirmar las tesis policiales, descubrieron que el fumar cannabis bajaba ostensiblemente la presión intraocular, lo que lo convertía en un eficaz aliado para evitar el glaucoma.

Estudios posteriores confirmaron el hallazgo y señalaron que el efecto podía lograrse tanto a través de la inhalación como por consumo mediante vía intravenosa u oral. Así, las cualidades terapéuticas del cannabis suman otra enfermedad al listado de patologías que puede combatir. Bonn (Alemania), la última Conferencia de la Asociación Internacional por los Medicamentos Cannabinoides (IACM), fundada por científicos y médicos en marzo de 2000 y que promueve el conocimiento sobre el cannabis, los cannabinoides y el sistema endocannabinoide.

Según la IACM (La Asociación Internacional de Medicinas Cannabinodie), se han encontrado pruebas científicas de que la marihuana actúa beneficiosamente en el tratamiento de náuseas y vómitos, anorexia, en enfermedades del movimiento, como calmante del dolor, en el glaucoma ocular, epilepsia, asma, dependencia y síndrome de abstinencia por otras sustancias, aminorando algunos síntomas psiquiátricos y en enfermedades autoinmunes e inflamatorias como el VIH.

Los cannabinoides

El cannabis posee más de cuatrocientos componentes químicos y entre ellos están los cannabinoides, usados para efectos medicinales, ya sea como estimulantes del apetito, antiespasmódicos y poderosos analgésicos.

Como el cuerpo no los produce, su efecto es posible a través de los llamados endocannabinoides, que son ligandos endógenos que interactúan con los cannabinoides.La función de estos ligandos del cuerpo es similar a la de una cerradura que permite que la llave (cannabinoides) ejerza efectos en el organismo. Uno de estos efectos es la producción de anandamida, fabricada por el mismo cuerpo.

Otro derivado del cannabis es el famoso THC (tetrahidrocannabinol), la principal sustancia psicoactiva del cannabis. Los científicos lo han sintetizado como Marinol, fármaco usado para el tratamiento de náuseas y vómitos asociados al cáncer y la pérdida del apetito en pacientes con VIH/Sida. Está disponible desde 1986, solo con receta médica.

Los hallazgos de la ciencia

El interés científico por la marihuana derivó de las experiencias que contaban pacientes a sus médicos sobre el uso de la planta en bruto. Esto motivó que se hiciesen estudios clínicos con cannabinoides aislados y con preparados de la misma planta, ya sea fumada o en extracto de cannabis.

Como ya hemos mencionado, los estudios científicos sobre los efectos beneficiosos de la marihuana son concluyentes en el tratamiento de las náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia contra el cáncer, anorexia en el VIH/SIDA, para el dolor crónico de origen neurológico, la rigidez en la esclerosis múltiple y lesiones medulares.

Además, se han descubierto otras propiedades como su uso en el tratamiento para el Síndrome de Tourette y la mejoría del comportamiento en pacientes con Alzheimer. Para indicaciones como la epilepsia, pruritos y depresión también hay estudios disponibles.

A continuación detallaremos los beneficios de la marihuana en el tratamiento de diferentes síntomas y enfermedades:

Náuseas y vómitos

La mayor parte de las indicaciones terapéuticas del cannabis se relacionan con el tratamiento de los efectos secundarios de quimioterapias, ya sea solo o en combinación con otros fármacos antieméticos.

Esto es válido para el tratamiento del cáncer, el SIDA y la hepatitis, por lo que se recomienda fumar o comer marihuana momentos antes de ingerir los antirretrovirales prescritos. Lester Grinspoon, profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y autor deMarihuana, la Medicina Prohibida, recomienda a quienes tienen que someterse a quimioterapia, fumar marihuana antes que usar los derivados sintéticos.

Anorexia y caquexia

Todo usuario de cannabis ha experimentado un bajón, pero quizás ni sepa que este efecto es muy útil para estimular el apetito en pacientes que lo requieran. La IACM (La Asociación Internacional de Medicinas Cannabinodie) cita estudios con enfermos de SIDA que a largo plazo dan cuenta de los beneficios de la marihuana para evitar la caquexia asociada a las etapas últimas de la enfermedad. Esto les permitió mantener su peso. También se han obtenidos resultados satisfactorios en un estudio con enfermos de Alzheimer que se habían negado a comer.

VIH SIDA

Además del efecto antiemético y estimulador del apetito, estudios de la Universidad de Columbia concluyeron que el cannabis sirve a los pacientes VIH con dolores neuropáticos, asociados a la pérdida del sistema sensitivo.

LESTER GRINSPOON, PROFESOR DE PSIQUIATRÍA DE LA FACULTAD DE MEDICINA
DE LA UNIVERSIDAD DE HARVARD, RECOMIENDA A QUIENES TIENEN QUE SOMETERSE A
QUIMIOTERAPIA, FUMAR MARIHUANA ANTES QUE USAR LOS DERIVADOS SINTÉTICOS.

Glaucoma

Luego del hallazgo de 1971, en las siguientes décadas se realizó un gran número de estudios sobre el efecto de los cannabinoides en pacientes con glaucoma ocular. La capacidad de la planta en la reducción de la presión intraocular fue confirmada.
El rango de descenso de dicha presión fue de un 25-30%, llegando ocasionalmente hasta un 50%. El único inconveniente que se presenta es que como el tratamiento del glaucoma requiere una terapia continua, los efectos psicoactivos del cannabis pueden incomodar a los pacientes. Por eso se recomienda el uso de derivados sintéticos.

Esclerosis y epasticidad

Hay variada evidencia científica acerca del beneficio del cannabis en el tratamiento de la espasticidad producto de la esclerosis múltiple, y en lesiones medulares.
Según la IACM, “en muchos ensayos clínicos con THC, nabilona y cannabis, se observó un efecto beneficioso en cuanto a la espasticidad causada por esclerosis múltiple o lesiones de médula espinal, así como una mejoría del dolor, la parestesia, los temblores y la ataxia. También hay algunas evidencias anecdóticas de beneficio del cannabis en la espasticidad causada por lesiones cerebrales”.

Evidencia de lo anterior es que para la esclerosis múltiple se receta el Sativex, compuesto de las sustancias activas THC y cannabidiol. Hay que recalcar que este compuesto se usa solo como tratamiento complementario para aliviar los espasmos musculares moderados o graves que no hayan respondido a la acción de otros fármacos.

Por otra parte, un estudio del 2005, publicado en Londres, concluyó que la marihuana disminuye el dolor de las articulaciones cuando la persona que padece la enfermedad está en movimiento y en reposo, además de mejorar la calidad del sueño y aliviar los síntomas de la inflamación.
La farmacéutica holandesa Echo realiza estudios clínicos que prueban el efecto de su preparado de THC, Namisol, en la espasticidad y el dolor en la esclerosis múltiple, en los trastornos de la conducta en pacientes con demencia y en el dolor de la pancreatitis crónica. Su vía de ingestión es oral y sus efectos se observan a los treinta o cuarenta y cinco minutos.

Cáncer

El uso de cannabis permite evitar los efectos desagradables de la quimioterapia como náuseas, dolor y pérdida de apetito. Franjo Grotenhermen, médico investigador del Nova-Institute, añade que “estudios recientes con cultivos celulares y animales han demostrado que los cannabinoides podrían ser útiles en el tratamiento curativo de algunos tipos de cáncer”.

Investigaciones realizadas en la Universidad Complutense de Madrid apuntan a reducir la dosis de THC usando cannabidiol, derivado también del cannabis, y mezclado con temozolomida (fármaco antitumoral). El compuesto reduce el crecimiento de los tumores cerebrales.
La combinación entre el THC y temozolomida estimula en un alto grado la autofagia en las células tumorales lo que provoca la muerte de las mismas.

Epilepsia

Si bien no hay suficientes estudios que validen su uso en la epilepsia, experimentos con animales evidencian un efecto antiepiléptico de algunos cannabinoides y demuestran que el THC potencia la actividad
anticonvulsionante de la fenitoína y del diazepam. Los pocos casos reseñados acusan que usando cannabis algunos epilépticos han sido capaces de controlar totalmente los síntomas, aunque según la IACM, el cannabis puede ocasionalmente precipitar convulsiones.

Enfermedades del movimiento

Los estudios respecto del uso de cannabis en el síndrome de Tourette recién se están realizando. Las investigaciones hechas hasta ahora evidencian que la mayoría de los pacientes solo muestran una mínima
mejoría y unos pocos consiguen una respuesta considerable o el control total de los síntomas.

La IACM constata que a pesar de que hay casos publicados de mejoría en el parkinsonismo y en la enfermedad de Huntington, no se han podido objetivizar dichos datos. De lo que sí hay evidencia< contundente es de que usar fármacos derivados del cannabis es útil en la disquinesia inducida por el tratamiento con levodopa en la enfermedad de Parkinson.

Dolor

Los derivados del cannabis tienen también propiedades analgésicas. Hasta ahora se ha reportado su indicación para el dolor neurológico de la esclerosis múltiple, el originado tras causar daño al plexo braquial, en la infección por VIH, la artritis reumatoidea, el cáncer, el dolor de cabeza, la dismenorrea, la inflamación crónica intestinal y las neuralgias.

Asma

Para el asma, usar un cigarro de cannabis (2% de THC) o de THC oral (15 mg.) equivale al efecto de la dosis de un broncodilatador habitual (salbutamol, isoprenalina).

Esto es reconocido por estudios de la Asociación Médica Británica. El problema es que el humo producido por la combustión de marihuana contiene agentes cancerígenos similares a los del tabaco que pueden dañar la mucosa bronquial. Por ello se recomienda usar vaporizadores u otras formas de administración como la vía digestiva.

Farmacodependencias

La IACM reconoce el cannabis en el combate del síndrome de abstinencia causado por la dependencia de benzodiacepinas, opiáceos y alcohol. Incluso, se menciona en algunos manuales como puerta de salida de algunas drogas por su utilidad en la reducción de los síntomas físicos y de estrés producido en estos procesos.


Otras

También se han reportado beneficiosos efectos del cannabis sobre el humor en la depresión, trastornos del sueño, ansiedad, enfermedad bipolar y distimia.
Hay indicios de efectos positivos del THC en casos de prurito provocado por la enfermedad colestásica del hígado, en pacientes que han tenido problemas con las terapias estándares como la clorfenamina
o el fenobarbital. Así que ya sabes. Pese al mito creado, el cannabis no solo sirve para “viajar”, sino que también es un adecuado remedio. Y lo puedes obtener con agua, tierra y sol, sin necesidad de remedios patentados.

Fuente: Revista Soft Secrets

 

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