Cannabis, Cultivo, Lifestyle

Como conservar la genética de la planta de cannabis

¿Cuántas veces te has arrepentido de no conservar un duplicado de alguna planta que has trasladado a floración? ¿Y si te explicará que hay una manera de recuperar esa genética? Pues bien, aquí te decimos de qué manera hacerlo.

Casi nunca es atractivo guardar dobles de las especies que pasamos a floración. Ya sea por espacio, tiempo o por que no es la idea de lo que queremos cultivar. Pero la planta crece y alcanza su madurez y podemos apreciar el contenido de las especies que tenemos en la habitación de cultivo.

Como agricultores, hay ocasiones en que una especie nos gusta mas que otra (siempre que no sean clones, ya que en teoría deberían ser iguales). Es ahí cuando podríamos lamentar el no haber hecho un duplicado de nuestra especie en caso de que esto pasara.

A los que nos gusta elegir especies para el cultivo, consideramos un desperdicio tener que fumarnos una especie sin aprovechar su genética, aunque no sea para hacer un cruce específicamente. Así que, tras diversas pruebas, se pudo encontrar una manera de preservar esa planta que ya esta en etapa de floración: se trata, de la revegetación de las plantas una vez que se cosechan.

Como ya sabemos, la planta de marihuana establece su ciclo de vida en el fotoperiodo. Así que por las horas de oscuridad que recibe, identificará en que estación del año estamos y por lo tanto tiende a crecer y florecer. Principal punto que deberás aprovechar para rescatar esa especie que tanto te gusta.

Cosecha y reserva especies

Cuando arribe el tiempo de cosechar, separa las plantas que quieras conservar. Si tienes más de una, separa varias, aunque pertenezcan a la misma especie, ya que no todos soportan la rigidez de la revegetación.

Es de suma importancia lavar muy bien las raíces antes de trozar, no sólo por la pureza de la cannabis al fumar, sino porque una especie con un sistema radicular que no esté en buenas condiciones tendrá más problemas para revegetar.

En primera instancia, lo que debes hacer para realizar esta técnica, es segar la parte alta de la planta, cesando las ramas de abajo que contengan los cogollos más tiernos, ya que éstos revegetarán mucho antes que los más desarrollados. Una buena opción sería, cosechar las puntas de las ramas de abajo ya que también las puedes aprovechar, y la planta revegeta de igual manera con los cogollos más chicos. Procura también dejar el máximo de hojas posible, ya que por medio de ellas se beneficiará la planta con energía, para este suceso se requiere un gran esfuerzo de su parte.

Podar nuestra planta

Otro proceso imprescindible, para una revegetación excelente, es la poda del sistema radicular. Esta tarea es más difícil de lo que parece. Al realizarla, hay que contemplar la conformación del sistema de las raíces. Existe una raíz que normalmente es la principal y es la primera en llegar al fondo de la maceta, de ella surgen otras secundarias que se expanden de forma horizontal. De igual manera hay otras que asoman del tallo directamente y se extienden a los laterales y hacia abajo, de éstas saldrán raíces terciarias. Cada parte del sistema radicular se concentra en una función específica, distribuyendo la tarea para absorber los nutrientes.

Una de las tareas de las raíces secundarias que emanan directamente del tallo (y de la raíz primaria) es enseñarle a la planta el espacio con el que cuenta para su desarrollo, ya que la parte superior crece en proporción al tamaño del cepellón de las raíces: cuanto más pueda extenderse la raíz, más crecerá la planta.

Es importante que tengas en mente la dimensión del tamaño de raíces al momento de realizar la poda, ya que si estropeas demasiado la raíz principal podrías provocar que la planta se muera.

¿Cómo hacer la poda radicular para no estropear los fragmentos más importantes del cepellón?

Para podar las raíces adecuadamente tienes que trozar solamente las esquinas del cepellón, dejándolas en forma de pirámide, donde pueda encontrarse la raíz primaria. Trozar sólo las esquinas hará que dañes lo menos posible tanto las raíces secundarias como la raíz principal.

Aunque podrías dejarlas ligeramente cortadas para que crezcan nuevamente, haciéndole creer a la planta que está en un espacio más grande. La cantidad de raíces que debes podar son bastantes, por lo menos unas tres cuartas partes del cepellón.

Por esa razón es importante que lo hagas de manera piramidal. Una vez que hayas hecho esta técnica, tendrás que trasplantar a tierra nueva y aireada, las raíces para que puedan volver a crecer formidablemente.

Si bien es cierto, que se puede revegetar sin poda radicular, no es recomendable. Estaríamos obligando a las raíces a esforzarse más tiempo de lo debido, afectando su rendimiento, y por otra, tendríamos una tierra con todas sus propiedades negativas y exceso de sales o la debilidad de la misma.

Una vez que hayas podado, tanto la parte superior como la inferior, y hayas trasladado la planta, estará lista para que vuelvas a incrementar el fotoperiodo reduciendo las horas de oscuridad de 12h a 6h. Este procedimiento le indicará a la planta que está en el momento adecuado para crecer, y las hormonas comenzarán a cambiar, advirtiéndole que es tiempo de iniciar de nuevo la etapa vegetativa.

Prestar atención al cultivo

Habitualmente, cuando cultivas desde la semilla, la planta comienza su desarrollo con muchos foliolos en cada hoja. Empezando regularmente por cinco foliolos jóvenes, logrando tener hasta once o doce en el período más allegado a la floración, y disminuyendo hasta uno en el último período de la misma.

Cuando hablamos de una planta revegetada, el procedimiento será totalmente contrapuesto al descrito. El cogollo empezará a alargarse muy lentamente, como deseando espigarse, y en algunos días asomarán las primeras hojas en lo que antes eran los pistilos de la planta.

Éstas suelen traer un solo foliolo al principio y generalmente ni siquiera tienen la forma de sierra que es característico de la hoja de marihuana. Así se verán las primeras hojas que salgan del cogollo y poco a poco, mientras la planta vaya creciendo, irán saliendo hojas nuevas con un mayor número de foliolos que tomarán lentamente su forma original.

Hay que tomar en cuenta, que este proceso es muy estresante para la planta así que, para hacer una adecuada revegetación, es primordial prestar atención a las condiciones de cultivo, esperando sean las óptimas para el desarrollo. Esta modificación se convierte también en un cambio en la alimentación.

Debido al gasto de energía que la planta usa en esta metamorfosis de su metabolismo, crece de forma considerable el consumo de nitrógeno, por lo que tendrás que administrárselo en abundancia. De igual forma, es primordial utilizar algún estimulador de raíces para fortalecer el sistema radicular a desarrollarse.

Para terminar, conservar la humedad del cuarto de cultivo entre el 60% y 70% ayudará al desarrollo de nuevos brotes, favoreciendo así una revegetación excelente.

Plantas mas narcóticas

No todas las especies resisten este procedimiento, ni todas las variedades son idóneas para llevarlo a cabo. Pero la única manera de saberlo es intentarlo. La cannabis es una especie anual, es decir, germina, florece y muere en el transcurso de un año, sin llegar al invierno siguiente.

Al revegetar, estamos presionando a la planta a que se sienta en la fase final de su ciclo de vida y a comenzar nuevamente todo su proceso. Por tal razón, es indiscutible que la revegetación presume un gran esfuerzo de parte de la planta, puesto que anhelamos que reinicie su ciclo. Es por esto que recalco la importancia de unas óptimas condiciones.

Hecho curioso que sucede cuando se revegeta una planta y se torna a florecer, es que tanto el efecto como la morfología de la misma cambian. Acostumbran volverse más narcóticas con cada revegetación y su apariencia va transformándose dependiendo de la variedad y el ejemplar, aunque en algunos casos posiblemente no haya cambios morfológicos a la vista.

¿Cómo rescatar entonces la genética tal y como era?

Cuando el número de foliolos haya crecido y la planta se encuentre en etapa de crecimiento, estará lista para ser clonada. Es importante esperar a que se recupere enteramente en su totalidad y las hojas tengan entre cinco y siete foliolos, ya que, si no se lleva a cabo este procedimiento, no volverá a ser la misma.

Hay agricultores que piensan que las plantas revegetadas no son adecuadas para ser clonadas, o que los esquejes de madres revegetadas han perdido su fuerza, y por lo tanto su capacidad de producción.

No obstante, esto es un mito muy extendido, está muy lejos de ser realidad, ya que, si la madre está en plena etapa de crecimiento, los esquejes, siempre que sean brotes nuevos (ya con cinco foliolos) y no los que revegetaron en su día, serán tan legítimos como los de una planta que nunca antes haya florecido.

Por su puesto, los clones serán religiosamente idénticos a los que por primera vez cultivaste, con el mismo esplendor que te cautivó y te trajo a emprender todo este laborioso trabajo. Por medio de los esquejes podrás cultivar cuantas veces quieras, aprovechando estos rasgos genéticos.

¿Cada cuándo se puede revegetar una especie?

Verdaderamente no hay un número de veces, que una especie se pueda revegetar. Se dice que algunos cultivadores han llevado a cabo esta práctica y la mayoría concuerdan en no haber encontrado un punto final a este proceso, solo el que ellos han decidido.

Es decir, ninguno observó pérdida en la capacidad de revegetación de sus especies por lo que, en un principio si las condiciones son las adecuadas, una planta de cannabis puede cosecharse y revegetarse indefinidamente durante mucho tiempo.

Te sugerimos probar esta técnica de cultivo siempre que te guste una variedad y sobre todo que tengas la posibilidad de cambiarle el fotoperiodo a 18/6.

La revegetación, además de ayudar a conservar la genética que ya dábamos por perdida, también puede resultar incitante para los amantes de la cannabis muy narcótico ya que, como hemos dicho antes, revegetando se obtiene un efecto más relajante y pesado.

Fuente: elcultivador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *