Cannabis, Cultivo, Productos y reseñas

Cómo disimular el aroma del cultivo

Entre los diferentes imprevistos, que nos encontraremos en nuestros primeros cultivos. Existe una situación a la que se le da poca importancia, y causa un desequilibrio forzado. Que nos empuja a retirar todo el cultivo, a raíz de que algún vecino incomodo. Se empeña en que desaparezca “esa fragancia que sale de tu casa”.

Desprendiendo fragancias

Este es uno de los imprevistos menos contemplado, al comenzar la aventura como cannabicultores. La realidad es que difícilmente puedes imaginar, que el aroma de la planta en floración. Pueda llamar la atención de los vecinos.

Sin embargo, lo cierto es que hay diferentes variedades de la cannabis, que desprenden olores muy concentrados o penetrantes durante la floración.

Estos olores por sí mismos no deberían llamar tanto la atención. Mas aún, debido a la prohibición que padecemos en el país, provoca sospechas. Además de la imaginación de las personas que no tiene límites. Ya que siempre y en todo momento, saca sus más sorprendentes conclusiones.

Tenemos el caso de un cannabicultor, que fue acusado por los vecinos. De llevar a cabo “ritos satánicos” nocturnos, porque oían “extraños cantos y quejidos” acompañados de “una fuerte fragancia de incienso”.

Lo que realmente sucedía, es que este cultivador regaba sus variedades de cannabis por la noche, provocando más el olor al desplazar las plantas, mientras escuchaba un poco de heavy metal.

Ambiente aromático

En estos casos lo mejor, es no decirle nada a nadie sobre tu cultivo. Mantenerte en el anonimato y tenerlo con discreción en tu domicilio algo normal. Además de esto necesitarás algún dispositivo especial para eliminar olores.

Una solución accesible y fácil, podría ser colocar velas aromáticas o aceites que desprendan olores usuales como: pino, vainilla o bien limón. Esto soluciona de momento el inconveniente, pero tendremos que lidiar con la concentrada aromatización de estos perfumes.

Por otra parte, el olor que asoma por el cilindro de extracción, continuará oliendo intensamente. Sobre todo, durante la noche, de manera que, si tenemos una ventana justo en el piso superior. Probablemente el vecino quedará perfumado, una vez que se asome.

También podrías usar ozonizadores o transmisores de ozono, de los que se utilizan en cocinas y baños en el ámbito hostelero.  Acorde al tamaño de la zona de cultivo, se pone uno o varios de estos aparatos distribuidos por la sala o bien el guardarropa.

Acción desodorante

El funcionamiento de estos aparatos es fácil, emiten una cierta descarga eléctrica. Que genera átomos de oxígeno con un alto potencial electronegativo, que genera una fuerte oxidación de la materia orgánica. Debido a su estado gaseoso, cuenta con un genial mecanismo de acción. Ya que su extrema capacidad de difusión le permite llegar, hasta el último rincón.

Desafortunadamente, cuenta con efectos negativos para el cultivo. Debido a que los agentes aromáticos volátiles, responsables de la fragancia de la cannabis. Por consiguiente son destruidos por la acción desodorante del ozono puro, que no genera un disimulo de los olores. Sino más bien destruye los compuestos volátiles, contenidos en los conjuntos que portan los olores.

Normalmente, las moléculas orgánicas son atacadas por el ozono, con una acción oxidante del oxígeno incipiente liberado (O3 = O2 + O bien), o transmite la capacitación de compuestos inestables (ozónidos) que en descomposición llevan a la desintegración de las mismas moléculas.

Todo lo antepuesto, hace que la cannabis cultivada bajo ozono, acostumbra a tener un aroma en combustión y un sabor pobre o desagradable.

Purificación

Después de ver estos sistemas, aproximados y amoldados al cultivo, observamos que la manera más eficiente de suprimir la fragancia, es mediante los filtros tradicionales que se emplean en las oficinas y sistemas de aire acondicionado industrial.

Se trata de cilindros metálicos huecos, que poseen lignito activado en su interior. Este cilindro se conecta al extremo del extractor o de forma directa a este. De modo que el aire es aspirado a través de él. Filtrando y absorbiendo los aromas no deseados antes de salir al exterior, donde sale limpio.

El pequeño inconveniente es que el filtro, pesa bastante y es muy ostentoso. Además de que reduce la potencia de extracción, en promedio más de una tercera parte, algo que debemos contemplar teniendo presente este dato.

Atmósfera libre de olores 

Por último, comentaremos del sistema más eficaz que hemos encontrado: el Ona Odor Stop. Este modelo lleva años, usándose en Canadá o bien USA. Donde la presión de la policía y los vecinos, es considerada en mayoría y las penas por cultivo son graves.

El Ona Odor Stop es un conjunto de elementos que conforman un sistema activo-pasivo, combinando una extracción con perfección optimada con un sistema de filtros activos y aromatizantes.

El ONA es amigable con el medio ambiente y dispone de 44 aceites esenciales, derivados de plantas. Anula los olores en lugar de disfrazarlos, dejando la atmósfera limpia y aromatizada con el olor elegido.

La máquina Odor Stop hace una enorme labor, al repartir su potente efecto del ONA en grandes extensiones. Con un ventilador de 225 cfm. El factor Carbón Air da un paso más combinando 2 métodos populares de control de olores: un potente neutralizante y un filtro de lignito activo. Además de un ventilador de 435 cfm. y todo en una caja de aluminio con acabado perfecto.

Libre de olores

Como resultado el Carbón Air está desarrollado, para colocarse sobre un recipiente abierto; con 30 litros de gel ONA. La parte superior contiene el filtro de lignito, y por debajo se encuentra el ventilador, que es sustituible. Este es el que introduce la fragancia en la unidad, mediante la abertura superior, dirigiéndolo a la cara del filtro de lignito. Cuando el aire baja se encuentra con el gel ONA y se emite al 100% quedando libre de olores.

Tiene la capacidad de anular olores en espacios cerrados de hasta 3.000 m2, pudiendo aplicarse también al exterior. De igual manera se pone en cualquier sitio, sin ocupar espacio significativo en el cultivo. Regulando el flujo de aire, se aprovecha mejor el ONA.

Que tiene una duración aproximada de 3 a 4 meses, cada tanque de 30 litros. Dependiendo de la humedad y la temperatura ambiente. En habitaciones pequeñas puede durar hasta los 6 meses. Así mismo se puede abrir solo una parte del envase del ONA, no es necesario abrirla al 100 % para mayor eficiencia. El filtro de lignito se cambia de 6 a 8 meses.

Otro de los inconvenientes, pero quizá el mejor en su caso es el costo.

Fuente: elcultivador