fbpx

CannabisEl consumo de cannabis en la antigua Persia

mayo 15, 20200

Esta región actualmente aparece bastante en los medios de comunicación por el conflicto bélico en Siria e Irak ha sido la cuna de la civilización donde el cannabis era respetado.

En todas las civilizaciones asentadas en este territorio existía una cuádruple utilización del cannabis: religioso, lúdico, médico y como material para hacer fibra. Sin duda, muchos ritos realizados con cannabis se han perdido en la noche de los tiempos.

Mesopotamia

En Mesopotamia datos botánicos indican que hubo cáñamo en toda esta región. Una de las referencias históricas más antiguas con respecto al cáñamo es de los sumerios.

En Mesopotamia los curanderos utilizaban cannabis y recurrían a la ayuda divina (encomendándose a los dioses Ea y Marduk). Se valían de la palabra para apresar a los demonios o espíritus invasores que estaban en el cuerpo del enfermo y así desorientarlos, aislarlos o asustarlos, y así obligarlos a huir y el cuerpo lograr de nuevo su vitalidad.

En una historia sobre Atrahasis, el primer salvador de la humanidad, el rey mago lejano; él podía hablar con su Dios, Enki, que le revelaría sus secretos. Atrahasis, que vivió durante milenios, necesitaba conocimiento para salvar a sus gentes de la destrucción.

Él tenía las comunicaciones cuando estaba en trance y su método para entrar en trance era el cannabis. El consumo de cannabis se propagó de la India a Persia y luego a Asiria. Se sabe que en el año 900 a.C. los asirios utilizaban el cannabis como incienso ceremonial.

Este incienso ponía a los devotos en contacto con las fuerzas sobrenaturales.

Aunque hará falta esperar el dominio asirio para que la planta aparezca mencionada, concretamente como incienso ceremonial. El pueblo asirio, un imperio militar abrazó la planta del cáñamo como símbolo de conexión con el más allá. A partir del 1250 a. C. tomaron posesión de Mesopotamia los asirios que se establecieron al norte de Babilonia, en el valle superior del Tigris.

Este pueblo era belicoso, cruel y feroz. Sus capitales fueron Nínive y Assur, ubicadas cerca del río Tigris. Los reyes asirios estaban convencidos de que su misión era someter al mundo a su dios Assur. Creían que podían alegrar y aplacar sus iras si aplicaban crueles castigos a los derrotados.

Arrasaron con los pueblos, devastaron países enteros, enviaron al cautiverio y al exilio a millares de personas y sembraron en todas partes el terror y la muerte.

El imperio asirio alcanzó su mayor apogeo alrededor del 700 a.C., cuando se extendía de Armenia hasta Egipto y desde el Asia Menor hasta Irán y el golfo Pérsico por el sur. El emperador era gran rey de Asiria soberano de los reyes y príncipes sirios, cananeos y judíos y, desde el año 671 a.C., ocupaba el trono de los faraones.

El último de los grandes emperadores asirios fue Assurbanipal, quien fomentó las artes y letras, hizo construir magníficos templos y palacios y formó una gran biblioteca donde reunió, escritos en signos cuneiformes sobre tablillas de arcilla, los documentos más importantes de las civilizaciones sumerio-acadia, babilónica y asiria.

Las ruinas y los escritos fueron encontrados por los arqueólogos bajo la ciudad de Nínive. El imperio asirio basado en el terror y la violencia y cobrador de altos tributos, duró 2.000 años.

Además del cáñamo la medicina babilónica utilizaba habitualmente opio, mandrágora, cerveza y vino. Los asirios tenían una serie de conocimientos científicos muy avanzados para su época. El cannabis se menciona en unas tablillas cuneiformes que datan del 650 a.C., y que son copias de textos mucho más antiguos, encontradas en la biblioteca del emperador babilonio Asurbanipal.

También se menciona en una carta, que se conservó en los archivos reales, escrita alrededor del 680 a. C. por una mujer desconocida a la madre del rey asirio Esarhadón, menciona el hecho de que existe una sustancia llamada qunnabu “remedio para los pesares” que podría ser cannabis y las semillas de cáñamo se las llamaba shahdanah o “semillas del emperador”.

Aparece denominado como kunubu en un papiro asirio fechado aproximadamente en el año 685 a.C.

Parece ser que dependiendo del uso que le daban, le otorgaban un determinado nombre; qunnabu (otros investigadores escriben quonmubu de donde procede la denominación griega de cannabis) era empleada en ritos ceremoniales, azallu era referido como un término médico (utilizado pera la bronquitis, problemas de vejiga, reumatismos o como remedio para el insomnio), mientras que armitu estaba relacionado con fines terapéuticos, funcionaba en contra de enfermedades en las que los miembros inferiores eran afectados; mientras que Gan-Zi-Gun-Nu ha sido interpretada como la droga «que se lleva lejos a la mente».

En otra receta se usaba el unbu como remedio estomacal, como afrodisíaco, como cataplasma para la hinchazón y como fumigante. Así, desde el siglo IX a.C. el cáñamo aparece citado como incienso ceremonial para calmar la pena y el dolor.

También aparece en los textos médicos asirios como parte de los ungüentos que eran destinados para atraer la piedad y la protección de los dioses. Los asirios también preparaban una cerveza a base de las semillas de cannabis que aliviaba las menstruaciones dolorosas de las mujeres.

El Árbol de la Vida que algunos investigadores opinan que alude a la Haoma sagrada que porta todas las semillas, se grababa en las construcciones de piedra de las ciudades asirias y en sus templos.

La imagen estilizada del Árbol de la Vida parece tener grandes brotes que crecen en su cima y alrededor de la planta. Siempre está rodeada por personajes alados, reyes y águilas, llamados “genios” por los arqueólogos.

También arqueólogos rusos han descubierto grandes templos de fuego iraníes en la zona del desierto de Kara Kum que contenían restos de cannabis junto con opio y efedra en las vasijas rituales. Estos templos datan del primer milenio antes de Cristo.

Zoroastro

Es una nueva religión aparecida en torno al año 575 a.C. difundida por toda la meseta iraní. Zoroastro nos habla del creador supremo, Ahura Mazda. Sus criaturas son libres y responsables de sus destinos. Su símbolo externo de la verdad es el fuego.

El profeta persa Zoroastro dio al cáñamo el primer lugar en el texto sagrado, Zend-Avesta (del siglo VII a. C.) que incluye más de 10.000 plantas medicinales.

Se escribió en 1.200 cueros que contenían dos millones de versos. La religión zoroástrica estaba basada en la planta del cannabis, que era el principal sacramento religioso para la clase sacerdotal, pero también era utilizado como medicina y como aceite, tanto por la clase sacerdotal como por el mundo secular.

El profesor Mirceau Eliade sugirió que el propio Zoroastro pudiera haber utilizado una especie de bhang, el haoma, como fórmula para alcanzar la iluminación. El rito del haoma fue el acto litúrgico básico del zoroastrismo.

En el Avesta se dice que la planta del soma tiene ramas y es de color amarillo y que tiene un origen montañoso. Y se ha identificado principalmente con la efedra, los hongos y con el cannabis.

Su ingestión es el único medio reconocido en el zoroastrismo para poder ver la existencia menog a los vivos, la existencia del mundo espiritual.

En uno de los pocos libros supervivientes del Zend-Avesta, llamado Vendidad (“la ley contra los demonios”) cuenta que dos mortales fueron transportados a los cielos sus almas, allí tomaron una taza de bhang y empezaron a revelarse los misterios más grandes.

Sin duda creo que aún no conocemos todos los misterios que estos dos pueblos dejaron a la humanidad. Tampoco sabemos mucho sobre cómo se realizaban los rituales mágicos con el cannabis.

Como ya hemos comentado la religión del zoroastrismo se basa en una preparación visionaria que se fue olvidando a medida que iban disminuyendo las migraciones indoeuropeas, también por los propios movimientos de reforma y de renovación en Persia.

Una vez eliminado el zoroastrismo desapareció su eucaristía fundamental, el Haoma.

Fuente: redyerba

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

© Cannademia 2019