Cultivo

¿Qué es el PH y cuál es su relación con el cultivo de cannabis?

Siempre que cultivamos queremos que los resultados sean de alta calidad, es por ello que buscamos los mejores productos. Tratamos de comprar una buena semilla, buenos nutrientes, y todo el equipo necesario para obtener un maravilloso resultado, pero no solo hay que adquirir lo mejor si no que todo se complementa, pues  los cuidados en el proceso de cultivo son vitales para obtener una excelente cosecha.

Las plantas, como todo ser vivo, precisan de un PH determinado para la correcta absorción de nutrientes durante su ciclo vital. En este artículo hablaremos de la importancia de mantener un nivel controlado de PH en el agua de nuestro cultivo.

 

 ¿Qué es el  PH?

 

El PH es la abreviatura de “potencial de hidrógeno” y es una  medida utilizada para conocer y determinar el nivel de acidez o alcalinidad de una disolución mediante el cálculo de la concentración del iones de hidrógeno positivo (H+).

Tiene un valor que va desde 0 (que es el pH más ácido), hasta 14 (que es el pH más alcalino), siendo 7 un pH neutro. Ésto influye en la capacidad de absorción y solubilidad de gran parte de los elementos nutritivos disponibles en un suelo por parte de las plantas.

 

tabla PH

 ¿Cuál es su relación con el cultivo de cannabis?

 

El PH en el cultivo de Cannabis también variará de acuerdo al sustrato utilizado, si cultivamos en tierra y con abonos orgánicos podemos tener un control menos exhaustivo del PH, si cultivamos con abonos minerales será preferible tener un control más estricto. Hay composiciones de sustratos que no son adecuadas para el cultivo de cannabis tanto a nivel de retención de nutrientes como en la estabilidad del PH.En el caso de las plantas de Cannabis podemos definir el PH como una llave de paso reguladora de la entrada de nutrientes que la planta podrá utilizar para poder alimentarse.

 ¿Qué es el  pH?

 

El PH es la abreviatura de “potencial de hidrógeno” y es una  medida utilizada para conocer y determinar el nivel de acidez o alcalinidad de una disolución mediante el cálculo de la concentración del iones de hidrógeno positivo (H+).

Tiene un valor que va desde 0 (que es el pH más ácido), hasta 14 (que es el pH más alcalino), siendo 7 un pH neutro. Ésto influye en la capacidad de absorción y solubilidad de gran parte de los elementos nutritivos disponibles en un suelo por parte de las plantas.

 ¿Cuál es su relación con el cultivo de cannabis?

 

El PH en el cultivo de Cannabis también variará de acuerdo al  sustrato utilizado, si cultivamos en tierra y con abonos orgánicos podemos tener un control menos exhaustivo del PH, si cultivamos con abonos minerales será preferible tener un control más estricto. Hay composiciones de sustratos que no son adecuadas para el cultivo de cannabis tanto a nivel de retención de nutrientes como en la estabilidad del PH.En el caso de las plantas de Cannabis podemos definir el PH como una llave de paso reguladora de la entrada de nutrientes que la planta podrá utilizar para poder alimentarse.

Un valor de PH bajo o alto puede llegar a ser muy perjudicial para las plantas, que pueden tener dificultad para asimilar estos elementos nutritivos, y se verá reflejado en un desequilibrio del desarrollo ante la baja disposición de estos nutrientes. Todas las especies vegetales poseen unos rangos propios de PH dentro de los cuales su asimilación es la ideal, en la Cannabis el PH idóneo está entre 5.5 y 7.0 dependiendo del medio de cultivo.

PH en cultivos hidropónicos

 

Mientras en cultivos hidropónicos un PH entre 5.5 y 6.0 garantiza una óptima disponibilidad de todos los elementos, en cultivos convencionales en tierra el PH ideal estaría entre 6.0 y 7.0. En las fases de crecimiento el PH más ácido dentro de cada rango mejora la asimilación de nutrientes necesarios para el desarrollo, en las fases de floración el PH más alcalino permite una mayor disponibilidad de los nutrientes necesarios para la fructificación o formación de cogollos.

Con un PH demasiado bajo o ácido, la mayoría de los nutrientes se disuelven con facilidad, lo que puede acarrear excesos de determinados nutrientes como hierro y magnesio, y deficiencias de otros como fósforo y potasio, además de un convertir el suelo en pobre y con una vida microbacteriana reducida. Con un PH demasiado alto o alcalino, los nutrientes no se disuelven con facilidad, reduciéndose la asimilación de fósforo, hierro, manganeso, boro, cobre y zinc. Además la descomposición de sustancias orgánicas aumenta de manera considerable.

¿Cómo medir el valor del PH?

 

El control del PH en cultivos de cannabis es muy importante. Y depende de la calidad del suelo, puede mantenerse más o menos estable. Los suelos arcillosos contienen carbonato de calcio y tienen un PH relativamente alto. Los suelos ricos en turba (sustrato) y los suelos arenosos son generalmente más ácidos. Aunque en cualquier caso ambos son apropiados, siempre es más fácil con un buen hábito de riego mantener un PH en el suelo que permita a la planta asimilar todos los nutrientes necesarios.

El PH se comprueba y mide con un medidor de PH más o menos sofisticado. Desde los más básicos como los kits de pruebas y el papel tornasol, que constan de un reactivo que cambia de color e indican una medida muy aproximada, hasta los digitales que siempre son más precisos e indicarán el valor exacto. En aguas que una vez añadidos los fertilizantes quedan turbias, los medidores más básicos son también más complicados de visualizar.

La rutina a la hora de medir y regular el PH del agua de riego, ha de ser siempre la misma. Primero se añaden los abonos y aditivos, se remueve bien y se espera unos minutos a que el PH se estabilice. Realizamos una primera medición para comprobar si se encuentra dentro de los valores correctos, si está por debajo usaremos un PH Up o PH+, y si está por encima un PH Down o PH, siempre en pequeñas cantidades, removiendo, volviendo a medir, y repetir si fuese necesario hasta alcanzar el valor deseado.

Es interesante anotar siempre la cantidad de de regulador que usemos, ya que nos servirá para en otras ocasiones la cantidad justa que tenemos que añadir al agua y no tener que en cada riego echar mano del medidor. Cada cierto tiempo conviene volver a realizar mediciones para comprobar que todo sigue correcto. Los medidores electrónicos es necesarios calibrarlos regularmente, ya que tienden a descompensarse y pueden llegar a darnos lecturas erróneas.

Un medidor de PH siempre será una muy buena inversión. Desde el primer momento facilitaremos la absorción de nutrientes a nuestras plantas y mantendremos un correcto equilibrio en el sustrato. La gran mayoría de problemas en los cultivos, son por problemas en la asimilación de nutrientes, algunas veces porque escasean pero frecuentemente  es porque no se encuentran dentro de los rangos para una fácil absorción.

El parámetro que más se utiliza después de PH es la electroconductividad (EC) del agua, este indicador debe ir aumentando según la planta va creciendo. Por eso, cuando tenemos plántulas, lo más adecuado es que se encuentre entre 0,8 y 1,3 (si son clones pasarán a 0,5 y 1,3); durante la fase vegetativa deberán estar entre 1,3 y 1,7, y en la floración pueden llegar a alcanzar el valor 2.

La medición de la EC también es sencilla con un dispositivo adecuado y sumergido en el agua de riego. Si el valor es muy superior a lo recomendado, deberemos usar filtros de ósmosis inversa para reducirlo. Si queremos aumentar el EC solo será necesario añadir minerales al líquido. Incluso, el uso de agua osmotizada puede aumentar el rendimiento de nuestros cultivos.

Se recomienda realizar pruebas simultáneas de EC y PH las lecturas se deben tomar a la misma hora todos los días. Así el cultivo estará perfectamente controlado y llegaran al final de la cosecha con el mejor rendimiento.

Con información de: cannabislandia

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