Cannabis, Salud

La cannabis y el síndrome amotivacional

Desde los distintos sectores que apoyan la prohibición de la marihuana se suele escuchar que el uso de la planta provoca una patología conocida como “síndrome amotivacional” o de falta de motivación.

Según esta teoría, que desestima a quienes usan cannabis, sus efectos impiden el desarrollo normal de la vida. Básicamente, nos vuelve vagos e improductivos.

Este concepto fue popularizado en la década de 1960 y definido como un cuadro psiquiátrico caracterizado por apatía, pasividad y una falta de comportamiento orientado a metas.
El síndrome amotivacional se asoció al uso de cannabis a largo plazo.

A su vez, sirvió como criterio de diagnóstico para el desarrollo de otro cuadro aún en discusión, conocido como trastorno por uso de cannabis (CUD en inglés) y que incluye como síntomas apatía y pérdida de interés.

Por supuesto, no existe evidencia alguna que el uso de cannabis provoque alteraciones en la capacidad de las personas para proponerse o cumplir metas. Como muchos otros mitos del prohibicionismo, la idea quedó y se aplicó sin evaluarse su real prevalencia.


¿Existe el síndrome amotivacional?

En un reciente estudio publicado por investigadores de la Universidad de Memphis, no se encontró relación alguna con el uso de cannabis y una hipotética pérdida de la motivación.

El estudio evaluó las respuestas de 47 estudiantes universitarios, 22 no usuarios y 25 usuarios, de los cuales un 68% cumplía también con varios de los criterios que se aplican al CUD.

La sorpresa llegó al revisar los datos obtenidos.

Los investigadores descubrieron que los participantes del estudio que usaban mayores cantidades de cannabis tenían más probabilidades de elegir la opción que requería mayor esfuerzo, independientemente de la magnitud de la recompensa.

Son variadas las evidencias que desmienten la teoría de la cannabis como disparador de la falta de motivación, además es imposible cuantificar las ganas de las personas de participar en actividades como un indicador del éxito en la vida.

Esta tendencia fue hallada utilizando un test denominado EEfRT.

Que se utiliza para evaluar la toma de decisiones en distintas patologías, por ejemplo las depresiones graves.

Un estudio realizado por la Universidad de Miami sobre 400 adolescentes de 14 a 17 años concluyó que, incluso en los casos donde se registra un aumento del uso con el tiempo, las variables de participación y motivación se mantienen estables.

Publicado en julio del año pasado, el estudio afirmó que no se puede asociar el uso de cannabis al desarrollo de un síndrome amotivacional.

fuente: revistathc