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La desinformación del covid-19 y el CBD ya está aquí

El cannabidiol (CBD) ha ganado la reputación de ser “cura para todo”. Sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y analgésicas hacen que este cannabinoide, y el cannabis en sí, se conviertan en un remedio comúnmente sugerido para cualquier tipo de dolencias: desde dolor crónico hasta ansiedad y un largo etcétera.

No nos sorprendente que, a medida que el coronavirus se propaga por el mundo, surja la desinformación del CBD. Una marca de CBD sin licencia, en Canadá, afirma que puede ayudar contra el coronavirus; mientras que otro minorista de CBD en Idaho quitó de su sitio web de comercio electrónico un anuncio que menciona el coronavirus, siguiendo una advertencia de los reguladores federales de EE. UU.

La evidencia clínica del CBD como un antiviral efectivo es escasa, aunque existe un pequeño número de estudios pre-clínicos que sugieren que podría ser útil en el tratamiento de la Hepatitis C viral y el sarcoma de Kaposi. Aún así, no existe evidencia de que el compuesto pueda ser útil para abordar COVID-19 de la misma forma.

Las atracciones teóricas del CBD

Algunos expertos creen que los productos de CBD podrían experimentar un pequeño aumento en ventas en este momento, ya que los familiarizados con los productos los incluyen en sus compras para abastecerse de lo esencial durante el período de aislamiento.

Mientras el COVID-19 causa síntomas similares a la neumonía, como fiebre, parece existir cierta lógica detrás de la idea del CBD como útil en su tratamiento. Después de todo, los efectos antiinflamatorios del CBD están muy bien documentados, y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos son recomendados comúnmente para controlar las fiebres, dolores y molestias asociadas.

También está demostrado que el CBD administrado por vía oral mejora la condición de los pacientes con ciertos trastornos autoinmunes, lo que da crédito a la idea del CBD como un impulsor útil a la función del sistema inmunológico del cuerpo.

Sin embargo, los nuevos consejos de la autoridad francesa en los últimos días contradicen efectivamente esta línea de pensamiento.

El problema de los tratamientos antiinflamatorios.

El ministro de salud francés, Olivier Véran (médico y neurólogo calificado), envió un tweet este fin de semana en el que decía que “la toma de antiinflamatorios (ibuprofeno, cortisona …) podría ser un factor que agrave la infección”. En caso de fiebre, recomendó el paracetamol. Esta afirmación desató polémica en redes, donde se afirma que si bien no produce afectaciones, tampoco funciona para contrarrestar la sintomatología del Covid-19.

Jean-Louis Montastruc, jefe de departamento de Farmacología en el hospital de Toulouse, repitió esta advertencia a RTL Radio, diciendo que “los medicamentos antiinflamatorios aumentan el riesgo de complicaciones cuando hay fiebre o infección”.

Las advertencias llegan el mismo día que el gobierno francés lanzó nuevas recomendaciones oficiales, vinculando el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) con los “efectos adversos graves” que se observan en pacientes con COVID-19 confirmado o sospechoso.

Las recomendaciones también aconsejan que los pacientes que toman corticosteroides u otros inmunosupresores para controlar una afección crónica continúen haciéndolo, a menos que su médico les indique lo contrario.

Estos antiinflamatorios son un riesgo, señalan funcionarios de salud, porque se sabe que los medicamentos antiinflamatorios suprimen la respuesta del sistema inmunitario del cuerpo, y por ende no es recomendable usarlos para controlar enfermedades infecciosas.

Paul Little, profesor de investigación de atención primaria en la Universidad de Southampton, dijo a The Guardian que “el sentimiento general es que el consejo francés es bastante sensato. Ahora existe una considerable literatura de estudios de casos y controles en varios países que constatan que la enfermedad prolongada o las complicaciones de las infecciones respiratorias pueden ser más comunes cuando se usan antiinflamatorios no esteroideos ”.

“Si se está suprimiendo la respuesta natural, probablemente esté inhibiendo la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones”.

La orientación actual del Servicio Nacional de Salud Británico (NHS) sostiene que “actualmente no existe evidencia sólida de que el ibuprofeno pueda empeorar los síntomas del coronavirus (COVID-19)”. Sin embargo, aconseja a las personas con síntomas similares a COVID-19 y con COVID-19 ya detectado a que tomen alternativas a los AINE, como el paracetamol, siempre que sea posible.

Si bien la discusión de estos riesgos se ha centrado en los AINE más comunes, parece prudente aplicar la misma precaución al uso de CBD debido a sus propiedades antiinflamatorias.

Existe “cero evidencia” para sugerir que el CBD puede manejar COVID-19.

Es importante reconocer que actualmente no existe investigación científica o evidencia clínica que sugiera que el CBD podría ser efectivo para manejar de manera segura cualquier síntoma específico de COVID-19.

“…yo recomendaría encarecidamente a la industria del CBD que se mantenga lejos de expresar cualquier sugerencia, por sutil que sea”, dijo ante el medio de comunicación Food Navigator el Dr. Andy Yates, líder científico de la Asociación para la Industria de los Cannabinoides.

Un minorista de CBD en Idaho quitó de su web un mensaje que hacía mención del coronavirus, luego de una advertencia hecha por los reguladores federales americanos. No mencionó el coronavirus en relación con ninguno de los productos de CBD que maneja. Sin embargo incluyó una lista de otro herbolario en la que se detalla un “protocolo de coronavirus”, recomendando el uso de suplementos herbales. En respuesta, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) emitió una carta de advertencia oficial solicitando la eliminación de información engañosa.

Stephen Hahn, comisionado de la FDA, dijo que la agencia supervisará y perseguirá agresivamente a las empresas y los malos actores cuyas acciones se consideren que ponen en riesgo la salud pública.

“Durante una época de serios desafíos nacionales e internacionales, nuestra industria (del cannabis y derivados) necesita mostrar liderazgo y una sólida brújula moral y hacer lo correcto”, agregó el Dr. Andy Yates. “Si las empresas están interesadas en investigar los posibles efectos antiinflamatorios u otros efectos del CBD en el coronavirus o en cualquier otro estado de enfermedad, entonces deberían realizar la inversión para la investigación adecuada y generar datos, para ser después publicados en revistas científicas o clínicas revisadas por pares científicos, y que otros puedan acceder”.

Fuente: revistacannaculta

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