Cannabis

La psicosis cannábica (la pálida)

La planta de cannabis sativa, de la que se extrae la marihuana y el hachís, posee más de cuatrocientas sustancias químicas, de ellas, más de sesenta son psicoactivas, llamadas cannabinoides. De todas estas
sustancias, las que influyen directamente en el colocón son tres: el THC, el CBD y el CBN, aunque el más importante a nivel psicoactivo es el THC (D-9 Tetrahidrocannabinol).

Energy Control.

 

Dosis elevadas de THC pueden provocar ansiedad, pánico o paranoia reflejado en las tan desagradables y traumáticas pálidas. Pero no siempre son necesarias altas dosis para tener malos rollos. A personas con predisposición, que han tenido problemas con otras sustancias o con cierta sensibilidad al THC por ejemplo,
una pequeña dosis les podría conducir a estados indeseables.

La pálida se produce básicamente por una baja de presión caracterizada por mareos, aumento de la tasa cardiaca y vómitos. Si tienes un mal viaje, intenta calmarte y respirar hondo. Toma aire y piensa que la mala onda pasa en unos minutos. Pero si el malestar perdura, plantéate pedir ayuda especializada.

Afortunadamente, estas reacciones son poco frecuentes y normalmente desaparecen al cabo de un par de horas sin necesidad de tratamiento médico.

Una mezla para el olvido es alcohol y marihuana, en ese orden. Si estás lo suficientemente ebrio o ebria, un par de caladas podrían bastar para enviarte al carajo.

¡No te deje llevar por el apetito! Al comer productos elaborados con cannabis (pastelitos, brownie, galletas…) es más difícil controlar la dosis, lo que aumenta la probabilidad de tener sorpresas desagradables.

Ten paciencia, los efectos aparecen apartir de la hora, son más intensos y duran más que cuando lo fumas.

 

 

 

Contraindicaciones

El consumo de cannabis debe evitarse en algunos casos:

· Si se ha de conducir y/o manejar maquinaria peligrosa. El cannabis reduce nuestra habilidad para conducir, más aún, si se mezcla con alcohol.

· En niños, mujeres embarazadas y mujeres en período de lactancia.

· Si se padecen enfermedades del corazón y/o pulmonares, diabetes, asma, hipertensión (tensión arterial alta) o epilepsia.

· Si se padece algún tipo de trastorno psicológico o se está pasando por una mala racha.

· En personas predispuestas, el cannabis puede precipitar/agravar un trastorno psicótico subyacente.

· También debe evitarse su consumo si se está tomando cualquier tipo de medicación.

 

SI TIENES UN MAL VIAJE, INTENTA CALMARTE Y RESPIRAR HONDO. TOMA AIRE Y PIENSA QUE LA MALA ONDA PASA EN UNOS MINUTOS.

 

Precauciones

Debes tener en cuenta los siguientes aspectos relacionados a su consumo:

El consumo continuado de cannabis lleva a un aumento de la tolerancia al THC. Por tanto, cada vez se necesitará más dosis para conseguir los efectos que antes se conseguían con menor cantidad.
Al aumentar la dosis, por tanto,aumentan también los riesgos.

· Aunque no se ha descrito un síndrome físico de abstinencia, en los consumidores habituales puede producirse una habituación psicológica a la sustancia lo que hará difícil dejar de consumir. Una buena forma de evitar esto es reservar el consumo para las ocasiones especiales y tratar de evitar, en la medida de lo posible, un consumo frecuente.

· Se han descrito complicaciones respiratorias (irritación bronquial y pulmonar) tras un consumo continuado
de cannabis.

En resumen, no existe un tipo de fumador estándar, fumar cannabis se puede hacer de distintas maneras. Hay gente que fuma de vez en cuando, algunos que fuman frecuentemente y otros de forma intensiva. Por lo mismo, el hecho de fumar marihuana está asociado a diferentes riesgos.

 

Fuente: Revista Soft Secrets

 

 

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