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La regulación del cannabis en Europa, un informe de la España cannábica actual

El profesor del Instituto Vasco de Criminología (UPV/EHU), Xabier Arana Berastegui ha escrito Cannabis Regulation in Europe: Country Report Spain (La regulación del cannabis en Europa: informe de país España). Este completo documento, publicado por el TNI (Transnational Institute), se centra en desgranar aspectos muy interesantes, como el marco legal de la planta en el país, las regulaciones del uso terapéutico del cannabis, el fenómeno de los clubes sociales o el actual debate en cuanto a la legalización.

¿Cuál es el peso histórico del cannabis en España?, ¿Ha sido importante para su economía en algún momento? ¿Cuándo comienza a tener mala prensa? ¿Cuál es su papel durante la dictadura de Franco y tras su muerte, en la llamada transición del país? Como podemos leer en el primer capítulo del informe “España en el contexto internacional y europeo” la proximidad geográfica de la península ibérica al norte de África fue muy importante para desarrollar lazos culturales, económicos y políticos durante siglos, incluyendo la planta del cáñamo como parte de esta realidad.

Arana nos cuenta cómo la planta pasa de ser muy importante para la economía del país a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con la agricultura, la industria y la farmacopea europea, a convertirse en un estereotipo nocivo tras la guerra de España con Marruecos. Luego, en 1933, llegó la “Ley de la Vagancia”, que nunca se aplicó realmente, pero que fue la precursora de medidas de seguridad contra borrachos y consumidores de otras sustancias.

Los 80 y los 90 para el cannabis en España

Ya en los 80, el PSOE intenta regular los delitos contra la salud pública, distinguiendo “sustancias que causan daños graves a la salud como la heroína y la cocaína” de las que “no son gravemente dañinas para la salud, como el cananbis”. Sin embargo, el miedo del partido por perder votos le hizo reformar el Código Penal en el área de la salud pública en 1988 y llegaron las medidas restrictivas y las sanciones severas. Luego llegaron los 90 y el activismo a través de las acciones de la Asociación Ramón Santos de Estudios de Cannabis (ARSEC) en Barcelona y de la Kalamudia en el País Vasco.

En el informe nos indican que la legislación española sobre drogas es anterior a la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 y se centran en las leyes vigentes desde 1960 hasta la actualidad.

“En el contexto español es necesario analizar el derecho penal y el derecho administrativo en relación con las sustancias incluidas en las diferentes listas publicadas en la Convención Única de 1961”, podemos leer.

La ausencia de normativa específica que regule el uso terapéutico

Lo que se recoge de la situación del cannabis medicinal es que, “a pesar de la evidencia que muestra la utilidad terapéutica del cannabis, no tiene normativa específica que regule su uso terapéutico. Esta es una de las demandas incluidas en la mayoría de propuestas para la regulación del cannabis”.

Sin embargo, aunque los pacientes la demanden y algunos parlamentarios autónomos y consejos municipales estén de acuerdo en hacerlo, no se ha recibido un apoyo claro de las instituciones con autoridad. En este punto menciona a los clubes sociales de cannabis como “una de las pocas maneras de obtener cannabis para uso terapéutico”. También es legal la compra de Sativex, “aunque su uso esté restringido a pacientes con espasticidad moderada o grave debida a esclerosis múltiple que no responde bien a otros medicamentos”.

Distintas propuestas de modelos de regulación: GEPCA

El informe concluye desarrollando las distintas propuestas de modelos de regulación que hay actualmente en España. Por un lado está la que propone GEPCA, el Grupo de Estudio de Políticas sobre el Cannabis, que se basa en diferentes principios como que “si el mercado de cannabis y el consumo de cannabis pueden y deben ser regulados, no es porque no haya riesgos sino precisamente porque existen riesgos”.

Además, mencionan que “la regulación debe tratar de lograr un equilibrio entre la defensa de los derechos y libertades de los posibles usuarios de cannabis y la protección de la seguridad colectiva, sobre todo de los grupos más vulnerables”. En resumen, es un “modelo que propone una regulación integral de todo el ciclo de vida del cannabis, desde su cultivo y producción hasta el consumidor final” en base a una serie de pautas.

Regulación responsable y el Observatorio Europeo de Cultivo y Consumo de Cannabis

Otros modelos de regulación que se mencionan son el de la plataforma ciudadana Regulación Responsable, cuya propuesta se basa en los cinco pilares de la regulación integral del cannabis. Cultivar para uso personal, cultivo grupal y clubes sociales cannábicos, comercios con licencias, educación para el uso responsable y el acceso al cannabis terapéutico.

También nombra al Observatorio Europeo de Cultivo y Consumo de Cannabis (OECCC), que está a favor de políticas más efectivas, inclusivas y basadas en el consenso sobre el cultivo de cannabis para uso personal. Para ello pretende lanzar un proceso participativo para que usuarios y cultivadores puedan expresar su opinión antes de redactar la versión final de la propuesta sobre el cultivo de cannabis para uso persona.

Observatorio Español de Cannabis Medicinal

Y, por último, mencionan el modelo propuesto por el Observatorio Español de Cannabis Medicinal (OECM), que tiene como objetivo regular el cannabis medicinal proponiendo cambios en la legislación vigente. El primer cambio sería “regular y facilitar la capacidad de acceder a tratamientos terapéuticos, que utilizan el cannabis y sus derivados, con las indicaciones médicas y la supervisión pertinentes”.

El segundo cambio sería “regular las especificaciones legales y técnicas. para el cultivo controlado cannabis y su posterior uso medicinal, con niveles adecuados de calidad, trazabilidad y seguridad”. En tercer lugar “establecer puntos de venta controlados y establecer redes logísticas con las salvaguardias necesarias para evitar el uso fraudulento o ilegal del cannabis terapéutico”. Y, en cuarto lugar “configurar un sistema para evaluar los impactos en la salud pública, y especialmente en la calidad de vida de los pacientes que reciben este tipo de tratamiento”.

El informe acaba con un anexo DAFO en el que se enumeran las debilidades, fortalezas, oportunidades y amenazas de la situación actual de la planta en España y en cada una de sus comunidades. Sin duda, una lectura obligatoria para conocer más detalles sobre el cannabis en nuestro país y ubicarlo en el contexto histórico para entender qué lugar ocupa en la actualidad.
Fuente:https://www.kannabia.com

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