Cannabis, Cultivo, Lifestyle

Los principales enemigos de tu cultivo de cannabis

Si existe algo que provoca pánico en un cultivo de cannabis, son sin lugar a duda las plagas. Sobre todo, en esta temporada al exterior, que están en constante actividad.

La marihuana es una planta muy atractiva para muchos de los insectos que hay en la intemperie. La mayoría de ellos no se sienten cautivados por nuestras especies, tan sólo unos cuantos, podrán convertirse en una amenaza para el cultivo.

-La mosca blanca

Es un insecto pequeño, que ocasiona importantes daños en la planta. Conocida como una de las plagas más grande y nociva para el cultivo.

Diminuto bicho volador de aproximadamente 1 a 1.5 mm su color varía, en ocasiones blanco o blanco amarillento, de ahí se deriva el nombre.

Se le caracteriza por ser una plaga que se dispersa rápidamente. Una sola hembra puede depositar hasta 500 huevos. Su ciclo de vida alcanza los 55 días en buenas condiciones.

Por su volumen y color; es complicado visualizarlas en las plantas. Pero sí será fácil detectar si la planta padece de ataques de mosca blanca, por las marcas que deja en sus hojas.

Sobreviven de la savia de las plantas, y dejan unas marcas de forma circular muy particulares. Aunado a eso, despiden un líquido azucarado, que impregna las hojas con negrilla.

También como toda peste, son portadores de virus. Si este procede de alguna otra planta contaminada, es probable que transfiera esa afección a las plantas de marihuana de nuestro cultivo.

-Los trips

Son una de las plagas más abundantes en el cultivo de cannabis. Se trata de diminutos insectos neópteros, es decir poseen alas que pueden plegar sobre el estómago.

Regularmente son de color amarillo, castaño o negro con bandas alternantes claras y oscuras. De forma cilíndrica y alargada. Aproximadamente su tamaño es de unos 3mm, aunque podrían alcanzar los 6mm de longitud.

Su ciclo biológico, dura de 15 a 18 días. Esta variante depende primordialmente del clima. Son capaces de reproducirse hasta12 generaciones por año y cada insecto puede vivir de un mes hasta un año.

Cuentan con un aparato bucal raedor-chupador con el cual desgastan y lastiman la superficie de tallos y hojas de las plantas de marihuana. Posteriormente, chupan la savia que es derramada.

Hay especies sin alas y con alas. Estas últimas, sus alas son muy estrechas y con un aspecto de plumas. En general no son buenos volando, pero sí suelen saltar.

Sus agresiones son identificadas fácilmente. Ya que dejan unas marcas iguales a las de la araña roja, algunas veces formando surcos prolongados.

-La Mosca del sustrato

Si bien es una plaga del cultivo de cannabis; que se relaciona en interiores. También causa muchos problemas en cultivos de exterior.

La mosca del sustrato o sciaridae es una diminuta mosca de entre 3 y 5 mm de color negro, delgada, con largas patas, largas antenas y alas con venas muy pronunciadas.

Se trata de una plaga que habita el sustrato. Las moscas del sustrato son verdaderamente inofensivas para las plantas. Lo amenazador son sus larvas.

Las moscas adultas viven unos 10 días. Pero en este lapso, una hembra puede llegar a depositar hasta 300 huevos en condiciones favorables.

Les fascinan los suelos húmedos y prósperos en materia orgánica. Así mismo, la dieta de las larvas de mosca blanca; se encuentra en los pequeños pelos radiculares de la planta.

Como resultado, disminuye la asimilación de nutrientes. La planta se puede marchitar repentinamente, perder vigor, presentar crecimiento lento y las hojas cambiar a un tono amarillento.

 

-Las Orugas

Es una de las plagas más dañinas; temida por los agricultores de marihuana en exterior. En especial en la etapa de floración, porque son muy hambrientas y en pocos días ocasionan un desastre.

Las orugas son larvas de mariposas, tanto diurnas y nocturnas. Su actividad tiende a ser en los meses de primavera y verano, lo que concuerda con la época de cultivo.

Las orugas maduras, depositan sus huevos normalmente en la planta. De los 7 a los 14 días independientemente de la especie, los huevos aparecen y las pequeñas orugas empiezan a consumir las hojas.

Durante la floración, las orugas se implantan en los cogollos para resguardarse. Ya que se encuentran en el interior, no paran de alimentarse. Aparte sus excretas, ocasionan el hongo botritis.

Los cogollos empezarán a pudrirse desde el interior, aunque por fuera no sea visible. De hecho, una vez que la planta de cannabis se cosecha y se seca, las orugas siguen su incansable tarea.

-Araña roja

Posiblemente se trate de la plaga más odiada en el cultivo de cannabis. En el interior es más agresiva, no tanto como en exterior.

Se trata de un parásito también conocido con el nombre de ácaro de dos puntos. Proviene de la familia de los tetraníquidos o Tetranychidae. Los parásitos de esta familia, están capacitados para tejer telarañas.

Es de mínimo tamaño, aproximadamente de .50 mm de largo y .30 mm de ancho. En época de primavera, con el aumento de temperatura y la baja humedad, comienza su tarea.

Se instalan en el anverso de las hojas. Y es ahí donde se aparea y deposita sus huevos. Cada hembra pone de 110 a 120 huevos en su ciclo de vida.

Se nutren de los compuestos celulares de las hojas de marihuana. Las consumen dejando diminutas marcas pálidas; que desentonan con el color verde de la corteza.

Aunque son muy pequeñas las heridas que causa cada araña roja, cuando una planta es embestida por cientos o miles de estos ácaros, las lesiones llegan a ser de gran magnitud.

Las plantas pierden la capacidad; para realizar la fotosíntesis. Esto se traduce en una gran reducción, de la producción de nutrientes. En ocasiones y debido a los daños, las plantas pueden llegar a morir por desnutrición.

-Prevenir plagas

La mejor forma de no tener plagas; es la prevención, durante todo el proceso del cultivo de cannabis. Empezando desde la siembra, hasta unos 15 días antes de cosechar.

Tomemos en consideración que cualquier tipo de ataque de plaga, supone un estrés para la planta. Esta utilizará parte de su energía para recuperarse de los daños, en lugar de ocuparlo en su crecimiento.

La mejor manera de prevenir plagas; es tener impecable el cultivo. Debemos eliminar malas hierbas, no permitir que se acumulen hojas caídas y evitar cultivar cerca de otras plantas, con tendencia a plagarse.

En el mercado existen varios productos, que nos ayudarán con esta prevención. Por ejemplo, el jabón de potasio, el aceite de neem o la tierra de diatomeas.

Todos ellos ecológicos y preventivos suministran a la planta de marihuana nutrientes de calidad, que ayudarán a su desarrollo.

En el cultivo al exterior, todas las plagas tienen enemigos naturales. Mariquitas, mantis religiosas, arañas, crisopas… constantemente son encantadoras en un cultivo de cannabis.

Si distingues alguna en tu cultivo, no la expulses. Y si encuentras alguna en otro lugar de ser posible, llévatela y deposítala en tus plantas de marihuana.

¿Cómo elimino plagas en mi cultivo de marihuana?

Llevando a cabo una revisión periódica a las plantas de marihuana. Es la pauta para detectar, en tiempo y forma diminutas plagas, para impedir que se conviertan en una enorme peste.

Lo recomendable es cada 3 o 4 días, dedicar 5 minutos a observar minuciosamente las hojas. Cualquier mancha que veamos, podría ser una señal, de que el ataque está a punto de comenzar.

Antes de suministrar cualquier tipo de tratamiento, es conveniente identificar; el tipo de plaga que está amenazando a nuestro cultivo de marihuana, y fumigarlo con un insecticida que nos dé la certeza que surtirá efecto.

Por ejemplo, el aceite de neem o el jabón de potasio, son bastante efectivos contra los trips o moscas blancas. Pero contra las orugas o la araña roja, resulta bastante inútil.

En cambio, la tierra de diatomeas resulta eficaz; contra prácticamente todo tipo de plagas. Que pueden amenazar a un cultivo de cannabis.

Si decides utilizar insecticidas químicos, deberás suministrar la cantidad que indica el fabricante, respetando estrictamente los tiempos de seguridad, entre la última aplicación y la cosecha.

Cómo salvar tu cultivo pos – plaga

Si la plaga ya está identificada y erradicada en tiempo, las plantas de marihuana continuarán su desarrollo habitual. Pero si así no sucediera y presentan mala vista, se debería aplicar algún producto restaurador.

Pudiera ser un extracto de algas administrado de manera foliar. Esto ayudará a la planta a recuperar vigor y comenzar de nuevo con su desarrollo, como lo hacía antes de padecer la plaga.

Lo que no se debe hacer jamás, es cortar las hojas de las plantas de marihuana estropeadas. La planta continuará haciendo uso de ellas, mientras no se caigan, resultarán de mucha utilidad.

En conclusión, una plaga siempre será un infortunio en el cultivo de cannabis. Cuando es detectado a tiempo, los deterioros serán menos. Pero si no fuera así, las pérdidas pueden ser enormes. Aprender a reconocer el tipo de plaga favorecerá a elegir el mejor tratamiento y erradicará de una forma rápida, segura y eficaz. Teniendo como resultado un cultivo sano y libre de plagas.

Fuente: lamarihuana

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