Cannabis, Cultivo

¿Qué es el abono foliar?

Todo ser vivo, necesita alimentarse para sobrevivir y llevar a cabo sus funciones. Sin embargo, en el caso de la planta de la  cannabis, las células vegetales forman los distintos tejidos. Dichas células cumplen importantes intercambios de energía entre sí.

Podríamos decir que, aproximadamente el 90% de la materia celular vegetal es agua. Por lo tanto, la mayoría de funciones que ejecuta ocurren en un medio acuoso. Para llevar a cabo la absorción de nutrientes, la célula necesita de agua. Debido a que todos los elementos, se disuelven en agua. Así las células interactúan con estas sustancias, que son indispensables para su desarrollo.

¿Cómo absorben estas células el agua?

Mediante el proceso osmótico: ésta se absorbe desde el exterior, en donde la cantidad de sal es menor. Hacia el interior, donde la cantidad de sal es superior. De esta manera el agua, puede ir de una célula a otra. Este método no necesita un gasto de energía, debido a que es un fenómeno físico y por tanto es pasivo.

Casi siempre, las células del sistema radicular. Son las encargadas de transportar el agua y los nutrientes hasta la xilema. Que hará la función de repartirlos a toda la planta, conforme se necesiten en cada parte de la misma. Así mismo el agua como los nutrientes, son trasladados por medio de la xilema. En forma de savia bruta, que se reparte y circula en toda la planta.

Es así como las plantas de tipo vascular, entre ellas la cannabis. Permanecen hidratadas equitativamente en todas sus células, llevando a cabo los procedimientos correctos para su desarrollo. A lo que llamamos la fotosíntesis.

Además, si el pH del agua no es el adecuado, los nutrientes de la mezcla no estarán disponibles para su absorción. Ya que el pH de la disolución afecta directamente a la solubilidad de los nutrientes. Volviéndolos inasimilables para el sistema radicular.

La temperatura también afecta directamente, en la solubilidad de los mismos. Por ello se aconseja para el riego, mantener el agua entre 18° y 21°centígrados. Con un pH entre 5.5 y 6.5, ya que con estos rangos los nutrientes están en su máxima disponibilidad para la absorción.

¿Cómo actúa la absorción foliar?

Cuando usamos abonos foliares, éstos actúan de una manera similar a los que se añaden al agua de riego. Debido al proceso osmótico, las células de las hojas se encargan de absorber el agua y los minerales. Que están dentro, además de que se transportan de célula en célula.

Las hojas están cubiertas con una cutícula, que las protege de la deshidratación y de los agentes patógenos. Que pudieran penetrar, al organismo de la planta. Al ser rociadas con algún abono foliar. El agua junto con los nutrientes, reposan en la cutícula. Y van directo hacía el interior, por difusión molecular.

¿Qué es la difusión molecular?

Es un proceso físico donde un grupo de partículas, se introducen en un medio; donde han estado ausentes. Cuando el soluto comienza a disolverse, ocurre una entropía. Y las partículas al interior comienzan a formar un desorden molecular, con el propósito de enlazarse y propagarse por el medio.

Una vez penetrando en la cutícula, son acogidas por la plasma lema (estructura laminada, presente en todas las células, que se encarga de regular el equilibrio entre el interior y el exterior de estas), y transportadas directamente al citoplasma, parte de la célula que se localiza entre el núcleo y la membrana plasmática. Donde están los órganos celulares, que realizan las diversas tareas.

De esta manera, la planta puede trasladar y absorber inmediatamente los nutrientes; que se apliquen por vía foliar. El Nitrógeno y el Potasio son los primeros que se transportan, una vez que se aplican por este medio. Aunque cabe mencionar que, las células de las hojas no están diseñadas para llevar y repartir alimentos. Ya que la movilidad de los nutrientes será menor, al depender solo del movimiento osmótico.

Las estomas de la planta

Se trata de pequeños orificios localizados por debajo de la cutícula, encargados de intercambiar gases con el medio. Liberando el vapor de agua, que se pudiera generar al interior de la planta. De igual manera, sabemos que el agua, no puede ingresar por las estomas. Sin embargo, observamos que algunos elementos, son transportados por éstos al interior de la célula.

El tamaño de las estomas es de aproximadamente de 750 Da (Dalton, unidad de masa atómica). Pero la mayor parte de los abonos que se comercializan, tienen un tamaño de entre 1.500 Da y 15.000 Da. Por esa razón, parte de ellos no son del todo efectivos en abono foliar, por eso también se desarrollan abonos para este tipo de aplicación.

Se debe tomar en cuenta que, a nivel radicular los fertilizantes se asimilan, gracias a la vida bacteriana. Las micorrizas y las enzimas son las que contribuyen a descomponerlos entre otros factores. No obstante, es necesario saber que, si las partículas de nuestro fertilizante son más pequeñas, éstas serán más sencillas de eliminar. Cuando se requiera limpiar la planta, de los restos de abono que pudieran permanecer.

Realizar abono por vía foliar

Al llevar a cabo este método, los nutrientes se fijan más rápido y la planta puede suplir carencias en pocos minutos. La fertilización foliar es un procedimiento muy útil, para controlar las carencias de nuestras plantas. Sobre todo, cuando están en crecimiento y se está preparando para tener una floración. Los micro elementos como hierro, zinc, cobre, manganeso, molibdeno, boro e incluso el calcio y el magnesio, pueden aplicarse por vía foliar, siendo está la manera más rápida de absorción.

Algunas veces, el sistema radicular no se encuentra en condiciones óptimas y no puede absorber todos los nutrientes y agua necesarios. De manera que el sustrato, queda húmedo durante varios días. Es en estos casos cuando nuestras plantas pueden presentar carencias significativas. Y si el sustrato está muy húmedo para regar, la mejor solución sería aplicar abono foliar; para corregir dichas carencias.

Altas temperaturas

Cuando la temperatura es muy elevada, la absorción foliar disminuye. Al hacer calor la cantidad de evaporación es mayor, por lo tanto, hay menos por absorber. Por otra parte, cuando la temperatura es superior a los 30°C, las estomas se cierran impidiendo la absorción de nutrientes.

Debemos recordar que, si la luz de las lámparas o la luz solar incide, constantemente sobre una gota. Esta podría causar el efecto lupa y quemar gran parte de la planta. Por esta razón y debido a que las estomas se abren, por lo general en la fase diurna. Siempre es aconsejable aplicar el abono foliar, antes de encender los focos; o a primera luz del día si están en exterior.

La humedad necesaria

Otro factor eficaz del abono foliar, es el nivel de hidratación del cultivo. Una planta que tiene la humedad idónea, y que no ha sufrido déficit hídrico. Tendrá mayor capacidad, de asimilación de nutrientes por todas las vías. Debido a que mantendrá en un estado óptimo, su nivel de turgencia. Que es la presión que ejercen los fluidos y el contenido de la célula sobre las paredes de la misma.

Cuando la evaporación de agua supera a la absorción, mediante el efecto por deshidratación. Se produce una pérdida de turgencia, que provoca que las hojas se pongan flácidas o se marchiten.

El agua del interior de las células, se pierde por ósmosis. Lo que se traduce, en una separación de la membrana plasmática y la pared celular. Que en algunos casos, puede llegar a ser permanente, produciendo la muerte de las células. A este fenómeno se le conoce como plasmólisis.

Consejos para la aplicación foliar

Administrar fertilizante por vía foliar, puede ser benéfico para las plantas; si se hace debidamente. Aparte de la rápida absorción de los nutrientes, las células se tornan más resistentes al estrés hídrico.

Es de suma importancia controlar el pH, y cerciorarse que se encuentra en valores de entre 5.5 y 6.5. Estos niveles de pH favorecen la absorción de nutrientes, por parte de las células. Lo mismo que sucede, con el abono por vía radicular. Es importante procurar abarcar la máxima superficie, a la hora de pulverizar la parte aérea de la planta. Se debe hacer a una distancia de entre 30 y 40 cm., procurando que sea de forma uniforme. Tanto en las hojas y tallos, ya que los más jóvenes también tienen capacidad de absorción.

Otro punto para tomar en cuenta es que, si vamos a rociar cuando el ambiente esté demasiado seco, probablemente la eficacia de la aplicación se vea reducida en gran medida. Ya que las células de la planta pueden estar plasmo izadas (cuando la célula se deshidrata y la membrana se retrae separándose de la pared celular) y las estomas están cerradas.

Deshidratación por exceso de sales

Así mismo, una concentración de sales muy elevada, podría provocar un efecto contrario al deseado. Por el proceso osmótico, si la mezcla aplicada tiene una cantidad superior a la interior de la célula, ésta perderá agua en lugar de absorberla. Provocando una deshidratación que podría plasmo izarla. Cada ejemplar puede soportar cierta cantidad de sales, así que debes estar pendiente de no pasarte.

Tampoco se debe abusar, del uso del abono foliar. Debido a que si la planta, se acostumbra a absorber los nutrientes por las hojas, dejará de desarrollar las raíces. Ocasionando varios problemas.

Entre las formas menos aconsejables, para la fertilización por esta vía. No es recomendable realizar la aplicación, después de apagar las luces del interior. Ya que un exceso de humedad nocturna, puede facilitar la presencia de hongos.

No recomendable en exterior

Tampoco se recomienda este método para exterior, si existe un riesgo de lluvia. Debido a que ésta, arrastraría el fertilizante de la superficie de las hojas, provocando que pierda parte de su eficacia.

Al llegar la etapa de la floración, el uso de abonos foliares ya no es aconsejable. Las flores húmedas por lo regular, generan hongos como botritis. Que pudren gran parte, de la zona afectada. Por este motivo, cuando está desarrollando flores, debemos dejar el abono foliar y continuar con el abono radicular.

Así que, si haces uso excesivo del abono foliar, en ese momento el sistema de raíces no estará preparado para absorber las cantidades de alimento, en el tiempo que la planta lo requiere para su desarrollo.  Esto suele terminar en graves carencias que repercuten en la planta.

¿Es positivo el abono foliar?

Algunas veces el sustrato está cargado de sales minerales, que obstruyen la absorción de agua y nutrientes por ósmosis. Ya que la cantidad de sales minerales del sustrato del exterior, supera a la del interior de las plantas. Haciendo que el agua, se dirija hacia fuera de la misma. En estos momentos es recomendable aplicar un buen abono foliar, para compensar las sales minerales entre el interior de la planta y el sustrato. Para que pueda realizar su ciclo de absorción de agua nuevamente.

Las células de la planta constantemente realizan los procesos, para los que están hechos cada uno. Aun cuando dejemos de proporcionar agua y nutrientes, la planta no dejará de desarrollarse. No obstante, al no obtener alimentos externos, consumirá los alimentos móviles de las partes más antiguas. Con el fin de utilizarlos en la producción y nutrición de los brotes más nuevos. Por ello, cuando una planta sufre estrés hídrico, o la cantidad de abonos no es la adecuada. El ciclo de la planta se ve afectado, y deja de realizar sus funciones de manera normal. Centrando toda su energía para generar nuevas partes, adaptándose a las condiciones ambientales y nutricionales.

Fuente: elcultivador